Un momento que nace para compartir
Tapes y picoteo en El Café de Vilanova es, ante todo, una manera de crear momentos. Tanto si vienes con amigos como si haces una pausa entre recados, las tapas son la opción ideal para disfrutar sin prisa. Además, permiten combinar sabores, probar platos distintos y compartirlos con quien te acompaña.
Variedad para empezar bien
Para comenzar, la carta ofrece muchas opciones que siempre funcionan. Por ejemplo, la tortilla de patatas con pan con tomate, los huevos estrellados con jamón o chistorra, o las clásicas patatas con salsa brava o alioli son perfectas para abrir el apetito. Además de eso, son tapas que gustan a todos, lo que las convierte en una apuesta segura.
Sabores que lo hacen especial
A medida que avanzas, descubrirás opciones con más carácter. Por un lado, tienes las tapas de carne como las albóndigas caseras con salsa de tomate, las alitas de pollo adobadas o el carpaccio de ternera con parmesano. Por otro lado, si prefieres algo más ligero, las tapas de pescado como los boquerones en vinagre, la sepia a la plancha o los calamares a la romana aportan frescura y un sabor equilibrado.
Para continuar con buen ritmo
Después, puedes completar la experiencia con opciones pensadas para compartir. Las croquetas —de cocido, setas, bacalao o jamón ibérico— son ideales para poner en el centro de la mesa e ir probando. Del mismo modo, las tablas de embutidos y quesos son una forma excelente de acompañar un vermut o una copa de vino.
El punto final perfecto
Finalmente, cualquier combinación cobra más sentido cuando la compartes en un espacio acogedor. Hacer Tapes y picoteo en El Café de Vilanova es una manera de vivir el pueblo, relajarte y disfrutar de una pausa con buen sabor. Además, el ambiente y la terraza ayudan a convertir cualquier aperitivo en un momento que vale la pena repetir.
