Parada imprescindible en el Café de Vilanova

De camino al trabajo o de vuelta del mercado: parada imprescindible en el Café de Vilanova

Hay lugares que forman parte de nuestro día a día sin que nos demos cuenta. Espacios que se convierten en esa parada imprescindible en el Café de Vilanova, un momento para respirar hondo, coger aire y seguir con la jornada. En Vilanova d’Escornalbou, este espacio es —para muchos— el Café de Vilanova.

Cuando el pueblo aún se está despertando. Un café bien hecho, una tostada de las que siempre sientan bien y un momento de calma antes de arrancar motores. Ese ritual, que parece pequeño, es lo que marca la diferencia entre empezar el día con prisas o empezarlo con buen gusto.

También están quienes llegan del mercado, con la bolsa llena y la cabeza pensando en qué cocinar. Hacen parada en la terraza: un café, una conversación rápida con alguien conocido, un sorbo de agua fresca… Son detalles que hacen que la mañana no solo sea productiva, sino agradable.

El Café de Vilanova es eso: un punto de encuentro espontáneo. Donde las caras conocidas te hacen sentir como en casa y donde la terraza —haga sol o refresque— invita a detenerte un momento.

Porque, al final, no es solo un café. Por eso, tanto de camino al trabajo como de vuelta del mercado, hacer esta parada imprescindible en el Café de Vilanova es casi obligatorio.

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